Hace unas semanas volví de un viaje de 20 días por el suroeste de China. Un viaje en tren cautivador y fascinante por una China desconocida y misteriosa con la que conocer un país inmenso y diverso como pocos. Ambientes y culturas totalmente distintos a la vida en Beijing, con numerosas minorías étnicas viviendo en parajes remotos olvidados por el tiempo, o ciudades nacientes con el sabor de la China de ayer aún presentes en sus calles y lagos. Mi primera parada: Guilin y Yangshuo, dos de los destinos imprescindibles para todo aquel que quiera viajar por China.
Tras 26 horas de viaje en tren desde Beijing, llegué a Guilin, una ciudad muy agradable en donde hice unos inestimables amigos locales que me ayudaron a conocer sus pueblos en la montaña, hogar de las sonrientes minorías étnicas que conservan aún el estilo de vida de hace cientos de años, o los recónditos arrozales que esculpen las montañas a través de mágicos escalones entre las nubes que acarician las montañas.
Especialidad de Guilín que no debe faltar en toda cena con amigos... estofado de perro acompañado de licor Baijiu...
En el interior de las montañas de Guilin se esconde un tesoro misterioso y fascinante: un enorme complejo de cuevas como nunca antes había visto, en donde miles de personas se escondieron de la invasión japonesa entre un paisaje milenario de rocas caprichosas y grotescas, entre las cuales dejar volar la imaginación. Un paisaje mágico en el interior de las montañas sacado del sueño más febril del más perturbado de los visionarios.
Tras decir hasta pronto a mis recién descubiertos amigos en Guilin cogí un barco a Yangshuo, paisaje kárstico sacado de un cuento de hadas lleno de arrozales y montañas imposibles. Una de las maravillas de China. Allí pasé una semana conociendo a la gente local, y dorando mi delicada piel blanca (vamos, que me quemé) en agradables viajes en bicicleta en donde perder la noción del tiempo y descubrir los mil y un rincones sorprendentes que esconde la región.
Desayuno típico en guilin y Yangshuo
Nuevo viaje en tren hacia mi nuevo destino: la provincia de Yunnan.



















































